lunes, 1 de septiembre de 2008

Escenas de playa II

Los miopes nos guiamos por el color de la sombrilla para saber volver a nuestra toalla. El mar te arrastra hacia otra parte, y tú te mueves, nadando, y cuando quieres salir no sabes a dónde dirigirte. Buscas entre el bosque de colores la tuya y caminas hacia ella como si realmente vieras algo.


Hacemos cola para quitarnos la arena de las piernas. Es una ducha modalidad mini, que tiene el grifo a la altura de las rodillas. Somos cuatro y tenemos prisa, pero debemos esperar a que una niña de unos 6 años limpie una a una todas las piedras que ha recolectado en la orilla y todos los cubos y palas que ha utilizado. Por supuesto a la niña no le preocupa la sequía, la escasez de agua, ni nuestra prisa. Y por supuesto, sus padres no están cerca para recordárselo.


Al atardecer proliferan los puestos de venta de camisetas y faldas playeras. También hay uno de crêpes. Mientras nos tomamos una de chocolate, en la arena (la playa de noche es oscura y tenebrosa), descubrimos una camilla de masajes (ocupada) y a la masajista, que los practica en bikini. Chocante.

No hay comentarios: