jueves, 17 de enero de 2008

Mis Ocho Cosas

Este MEME lo he tomado prestado de Ivan, me apetecía participar en uno.

NORMAS:

- Hacer una lista con 8 cosas; da igual las que sean, pero han de ser ocho.
- Escribir las ocho cosas en el blog junto con las reglas del juego.
- Seleccionar a ocho personas e invitarlas a jugar, anotando sus nombres o el nombre de su blog.
- Dejar un comentario en los blogs invitados a jugar, refiriéndonos al meme de las 8 cosas.

Mis ocho cosas:

- Libros: principalmente novelas. Las que ya he leído y las que me quedan por leer. Que no se acaben nunca.

- Música: Clásica, pop, instumental, cantada, española, extranjera, actual, antigua. La necesito hasta para respirar.

- Mi almohada cervical. Me la llevo siempre que tengo que dormir fuera de casa. Varios episodios de vértigos han hecho que me tome mis cervicales muy en serio.

- Mi teléfono móvil. Lo uso para todo: como agenda, como despertador, para tomar notas, casi para lo que menos lo uso es para llamar.

- Mis mantras de kundalini yoga. Me ayudan a recuperar el equilibrio.

- Un PC. De momento no tengo ninguno favorito, simplemente me gusta tener uno cerca, para jugar al solitario, para comprobar la bandeja de entrada, para escribir el blog...

- Tiritas. Siempre me estoy haciendo heridas diminutas que duelen un montón.

- Ibuprofeno. Desde que entró en mi vida mis jaquecas ya no me inutilizan.

Se lo paso a:

Noviacadaver
cunilandia

A todos los que quieran participar, y si no tenéis blog, dejad la lista en los comentarios.

3 comentarios:

PenélopeGlamour dijo...

he hecho mis deberes!!

y no he podido evitar plagiarte el ibuprofeno... jajaja

Un beso

Anónimo dijo...

Quizá te puedo decir las ocho cosas que creía que me acompañarían siempre, que formaban un entramado cada vez más cerrado y que, de pronto, una tarde desaparecieron para no volver.

Aquella casa

Aquellos amaneceres desde el dormitorio

Esa mujer que creía amarme

Aquella bellísima colección de mis herramientas favoritas

Aquella biblioteca con muchísimos libros de los que pensaba que no podría prescindir

Aquella forma de vida salvajemente independiente dentro de una estrecha cárcel de controles rutinarios

Aquel trabajo por el que sentía tanta vocación y que se había vuelto inmanejable

Aquellos muebles que ella había ido instalando para sentir que estábamos en su territorio

... Todo desapareció como tragado por las arenas movedizas. Aunque a veces paseo la mirada por mi vida, no las veo, ni las necesito. Han dejado mucho sitio libre...

Caótica dijo...

Anónimo, me desgarraste el corazón! Bonito final, tanto sitio libre, que no vacío... gracias por pasarte y compartir.