Esta tarde estaba en la oficina leyendo un artículo del periódico y jugueteaba con mi anillo rojo. De pronto se me ha caído al suelo y cuando me he agachado para recuperarlo ha sido imposible encontrarlo. He mirado debajo de todos los muebles, he movido las sillas, la mesa, el armario de cajones, la papelera. He sacudido mis ropas... Nada.
Ha llegado mi compañera. Ella también ha buscado en todas partes. Hasta mi jefa se ha unido a la búsqueda, pero nada. Imposible. Desaparecido. Volatilizado.
Es sólo un anillo, no? NO. Es un anillo muy especial.
Este verano fuimos a ver a A a su nueva ciudad. Estaba con ella su hermana que hace unos anillos maravillosos y muy especiales. Estuve mirando el muestrario y era tan variado y tan bonito que me resultaba muy difícil elegir sólo uno. Elegí dos y entonces vi el anillo rojo. Era precioso, pero yo ya tenía dos elegidos y no quería dejar ninguno de ellos... Mientras le daba vueltas a la idea de llevarme también el rojo, llegó A que había estado en la cocina preparando la merienda y vio mi indecisión. Entonces dijo: "No te preocupes, el anillo rojo te lo regalo yo. Es epecial y quiero que lo tengas".
Desde entonces ha sido mi anillo fetiche. Porque me lo regaló A y porque sé que su hermana lo hizo con una intención especial. Me lo dijo ese día: "Este anillo tiene algo. Energía positiva, no sé. Llévatelo, te protejerá". Y hoy se me ha perdido y mi miedo es que se me pierda también la suerte. La energía positiva que me llegó aquella tarde en forma de mucho cariño.
Ha llegado mi compañera. Ella también ha buscado en todas partes. Hasta mi jefa se ha unido a la búsqueda, pero nada. Imposible. Desaparecido. Volatilizado.
Es sólo un anillo, no? NO. Es un anillo muy especial.
Este verano fuimos a ver a A a su nueva ciudad. Estaba con ella su hermana que hace unos anillos maravillosos y muy especiales. Estuve mirando el muestrario y era tan variado y tan bonito que me resultaba muy difícil elegir sólo uno. Elegí dos y entonces vi el anillo rojo. Era precioso, pero yo ya tenía dos elegidos y no quería dejar ninguno de ellos... Mientras le daba vueltas a la idea de llevarme también el rojo, llegó A que había estado en la cocina preparando la merienda y vio mi indecisión. Entonces dijo: "No te preocupes, el anillo rojo te lo regalo yo. Es epecial y quiero que lo tengas".
Desde entonces ha sido mi anillo fetiche. Porque me lo regaló A y porque sé que su hermana lo hizo con una intención especial. Me lo dijo ese día: "Este anillo tiene algo. Energía positiva, no sé. Llévatelo, te protejerá". Y hoy se me ha perdido y mi miedo es que se me pierda también la suerte. La energía positiva que me llegó aquella tarde en forma de mucho cariño.
2 comentarios:
No se perderá esa energía. Tal vez ha rodado para encontrar otras manos que lo necesiten más que vos.
Vi el mensaje que me dejaste en mi blog, la verdad es que ando con muchas cosas, disculpame que no haya cumplido con tu propuesta.
Te mando un saludo y me gusta mucho tu blog.
Te dejo mi correo para que me escribas cuando quieras (cunilandia@gmail.com)
Cuni
Eso me pasó con otro anillo de estos. Lo encargué para una amiga, pero me gustó tanto que me lo quedé. Un día ella lo vió y dijo, qué bonito! y claro, tuve que regalárselo, estaba claro que el anillo reclamaba a su verdadera dueña.
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