Esta mañana, nada más llegar a la oficina llamé a "mantenimiento" y les comenté que había perdido el anillo. Les dije que el único sitio en el que no había mirado era un agujero que hay debajo de mi mesa del que salen cables. Dijeron que mandarían a alguien.
Vinieron 3 hombres. Uno se agachó, los otros dos movieron la mesa. El que estaba en el suelo levantó la baldosa de tarima y allí debajo apareció mi anillo.
Les di las gracias. Atrapé al anillo en la palma de la mano. Creo que no volveré a jugar a quitármelo.
Vinieron 3 hombres. Uno se agachó, los otros dos movieron la mesa. El que estaba en el suelo levantó la baldosa de tarima y allí debajo apareció mi anillo.
Les di las gracias. Atrapé al anillo en la palma de la mano. Creo que no volveré a jugar a quitármelo.
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