jueves, 3 de abril de 2008

Invisibilidad

De vez en cuando las mujeres nos volvemos transparentes. No está muy claro qué provoca esta situación pero está comprobado que sucede. Hay quien lo achaca a la edad, pero también está comprobado que no es razón suficiente. Hay mujeres estupendas de edades nada juveniles y que no tienen nada de invisibles (Jane Fonda, Sharon Stone, Michelle Pfeiffer..) No, no es por la edad, aunque en según que casos puede ayudar a que el fenómeno suceda. Otras veces somos las propias mujeres las que nos volvemos invisibles a voluntad. Es difícil pero con un poco de empeño, y cierta práctica se puede conseguir.

En mi caso sí estuvo relacionado con la edad. Al menos al principio. Un día me di cuenta de que había cumplido una edad maldita. No quise darle importancia, pensaba que no la tenía, pero aunque sólo fuera por curiosidad estuve estudiando las consecuencias (if any) y descubrí que la invisibilidad era una de ellas.

Al principio duele, claro. Sorprende, choca, molesta... pero de pronto te das cuenta de que ser invisible es realmente cómodo. A ver, tú puedes seguir con tu vida, nada cambia aparentemente: vas al trabajo, viajas en metro, haces la compra, lees, cocinas, cuentas cuentos, te ríes, pero para una parte de la humanidad no existes. Es genial!

Puedes despreocuparte de tantas cosas, de tantas actitudes que antes tenías que mantener y ahora son innecesarias. No es que puedas descuidar tu aspecto, que tampoco es eso porque la autoestima es importante y verse guapa ayuda mucho, no. Es algo más sutil. Puedes dejar de ser simpática porque ya no se te presupone. Puedes ser arisca, porque es lo que esperan de ti. Puedes ir a tu aire, por fin. Porque a nadie le va a importar lo más mínimo lo que hagas.

Pero lo mejor de todo es que es reversible, y a tu antojo. Sí. Probado científicamente, como los detergentes. Un día te compras ropa nueva, te pintas un poquito más de lo normal, estrenas perfume, y llegas al trabajo sonriendo con cara de tener "otra vida más allá de la oficina" e inmediatamente vuelves a ser interesante, visible, el centro de atención. Hasta que te aburras de sus caras y decidas pasar otra temporada invisible para descansar de tanto memo.

3 comentarios:

Cuni dijo...

Fue reconfortante haber leído este mail. Casi que pude encontrar lo que pueda llegar a tener de interesante haber dejado los "veinti" tantos años atrás.
Creo que la madurez nos hace visibles de otro modo; una se anima a decir con más frecuencia lo que piensa y lo que es mejor aún: "A HACERLO". Y eso pasa básicamente porque ya sabemos qué queremos y cómo lo queremos.
Muy bueno! Saludos

Anónimo dijo...

Y lo mejor de ser invisibles es que podemos decidir cuándo serlo y podemos ver todo desde otro punto de vista. Podemos detenernos a mirar, un concepto que antes no lográbamos concebir. Excelente post.

Caótica dijo...

Gracias por los comentarios.

Dándole vueltas creo que igual me quedó un poco frívolo. Hay mucho que hablar sobre la invisibilidad de las mujeres, pero bueno, se trataba de verlo todo desde un punto de vista optimista :-)