lunes, 20 de julio de 2009

Preguntas


En estas fechas cualquiera que necesite iniciar una conversación con alguien lo tiene fácil. ¿Cuándo te vas de vacaciones? Es la pregunta que te abre todas las puertas de las relaciones sociales. Tú le preguntas eso a alguien e inmediatamente el interpelado se deshace en detalles sobre sus cómo, cuándos y con quiénes se va a ir de vacaciones, o sus porqués de que no se vaya.


Cuando me hacen a mi la pregunta me quedo en blanco. Y no porque no sepa qué contestar, o porque no me vaya a ir unos días a la playa como está mandado, sino porque me da una pereza enorme explicar mi vida en general y en particular a personas que no conozco demasiado y a las que sé que se les va a olvidar inmediatamente lo que les cuente. Por supuesto a mi se me olvida inmediatamente lo que me cuentan sobre sus planes de vacaciones, si me da pereza contarles mis planes, ni se imaginan la pereza que me da escuchar los ajenos. Siento comunicarles que me da igual a donde se vayan. No me lo cuenten, por favor.


Sólo hay una excepción a mi pereza, cuando el interlocutor me puede procurar alguna información útil sobre el viaje, o si ya me la ha facilitado, en cuyo caso desviaré la atención de mi viaje hacia sus conocimientos del mismo y la conversación tomará un rumbo bien distinto. En ese caso tomo buena nota de lo que me cuentan y asimilo todos los datos útiles que me brindan. Luego, ya en el destino, comparo mis impresiones con las suyas y a la vuelta les cuento. "Lo que me dijiste es cierto, qué bar tan genial aquel...."

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