jueves, 6 de septiembre de 2007

Sábado

Era sábado, así que me dejé dormir. Oí entre sueños el click del móvil cuando recibe un sms y, medio atontada, decidí ver de quién era.

Buenos días, Princesa, T.Q.

El sms más tierno que se puede recibir un sábado por la mañana, pero en este caso además de la autoestima, me salvó la vida.

Gracias a que me desperté no ardió la casa: me había dejado una vela encendida y se había consumido hasta quemar incluso la madera en la que estaba puesta. No sé cuánto tiempo hubiera hecho falta para que ardiera también el mueble, la televisión, el otro mueble.... uff me pone los pelos de punta imaginarlo.




1 comentario:

PenélopeGlamour dijo...

hola guapísima
gran comienzo para tu blog. Sigue escribiendo que acabas de ganarte una fan.

Besos.