viernes, 14 de septiembre de 2007

Lo que no soporto


A la gente que te hace una pregunta y ya tiene pensada la respuesta, y si lo que tú respondes no les encaja, le dan la vuelta a tus palabras para hacerlo coincidir.

A la gente que te obliga a escucharles mientras te cuentan cosas que sólo les interesan a ellos pero que cuando tú quieres intervenir se van, miran hacia otro lado o se ponen a hablar con otros y te dejan con la boca abierta y una tremenda sensación de estupidez.

A los que no sé si porque no oyen bien o por manía adquirida, preguntan "eh?" cada vez que dices algo y te obligan a repetir cada frase. ¿No podían cambiar la coletilla y decir por ejemplo "perdona, no te oigo bien", o "cómo dices", o simplemente aguantarse?

A los que no saben asumir el silencio y se empeñan en rellenarlo con frases hechas: "pues sí, pues sí", o con tarareos desquiciantes.

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