martes, 19 de agosto de 2008

Vueltecilla

Ando perdida cerca del mar, pero tenía que alimentar a Clotilde que me miraba con ojos tiernos y hambrientos.

Me encanta el verano, incluso cuando hace el calor pegajoso de la costa. Me gusta la costa, casi siempre encuentras un rinconcito donde sopla una brisa sorprendentemente fresca y además mi piel agradece esa humedad tan exagerada. A veces en Madrid, rodeada del calor seco de la meseta, te sorprende una ráfaga de viento fresco que parece que trae olor a mar y se dispara la imaginación.
Miro al mar durante horas, para aprendérmelo bien y poder pasar luego todo el invierno viéndolo sólo cuando cierre los ojos. Hipnótico y misterioso, inmenso y azul.

1 comentario:

PenélopeGlamour dijo...

querida amiga géminis,

me decido por fin a registrarme en facebook y veo que me has hecho la envolvente...

ande estás, corazón?